Cómo es vivir con un implante cerebral durante 5 años

Al principio, Gorham utilizaba su interfaz para hacer un solo clic, explica Oxley. Luego pasó a los clics múltiples y, finalmente, al control deslizante, que es similar a subir el volumen. Ahora puede mover el cursor de la computadora, un ejemplo de control 2D: movimientos horizontales y verticales en un plano bidimensional.

A lo largo de los años, Gorham ha probado distintos dispositivos con su implante. Zafar Faraz, ingeniero clínico de campo de Synchron, afirma que Gorham contribuyó directamente al desarrollo de Switch Control, una nueva función de accesibilidad que Apple anunció el año pasado y que permite a los usuarios de BCI controlar iPhones, iPads y Vision Pro con el pensamiento.

En un video de demostración mostrado en una conferencia de Nvidia el año pasado en San José, California, Gorham demuestra el uso de su implante para reproducir música desde una bocina inteligente, encender un ventilador, ajustar sus luces, activar un comedero automático para mascotas y hacer funcionar una aspiradora robótica en su casa de Melbourne, Australia.

«Rodney ha ampliado los límites de lo posible», afirma Faraz. Como ingeniero clínico de campo, Faraz visita a Gorham en su casa dos veces por semana para dirigir sesiones sobre su BCI. El trabajo de Faraz consiste en supervisar el funcionamiento del dispositivo, solucionar problemas y conocer las cosas que Gorham puede y no puede hacer con él. Synchron se basa en estos datos para mejorar la fiabilidad y facilidad de uso de su sistema.

En los años que lleva trabajando con Gorham, ambos han experimentado mucho para ver qué se puede hacer con el implante. Una vez, cuenta Faraz, Gorham utilizó dos iPads uno al lado del otro, alternando entre jugar a un juego en uno y escuchar música en el otro. En otra ocasión, Gorham jugó a un juego de computadora en el que tenía que tomar bloques de una estantería. El juego estaba vinculado a un brazo robótico real de la Universidad de Melbourne, a unos diez kilómetros de la casa de Gorham, que movía a distancia bloques reales en un laboratorio.

Gorham, que era un vendedor de software de IBM antes de que le diagnosticaran ELA en 2016, ha disfrutado siendo una parte tan clave del desarrollo de la tecnología, comenta su esposa Caroline: «Encaja con el conjunto de habilidades vitales de Rodney. Pasó 30 años en TI, hablando con los clientes, averiguando lo que necesitaban de su software, y luego volviendo a los técnicos para desarrollar realmente lo que el cliente necesitaba. Ahora es al revés». Después de una sesión con Faraz, Gorham suele sonreír de oreja a oreja.

ELA

Una de cada 20,000 personas en el mundo padece ELA; se desconocen las causas de la enfermedad y no hay cura.

¿Qué impacto podría tener la BCI de Synchron?

Gracias a las visitas sobre el terreno, el equipo de Synchron se dio cuenta de que necesitaba cambiar la configuración de su sistema. Actualmente, un cable con una paleta en un extremo debe colocarse sobre el pecho del usuario. La paleta recoge las señales cerebrales que se emiten a través del pecho y las transmite por el cable a una unidad externa que las traduce en órdenes. En su sistema de segunda generación, Synchron elimina ese cable.

«Si tienes un componente wearable en el que hay una capa de comunicación delicada, hemos aprendido que eso es un problema. Con una población paralítica, tienes que depender de alguien que venga a modificar los componentes vestibles y se asegure de que el enlace funciona. Ese fue un gran aprendizaje para nosotros», indica Oxley.