Pedro Sánchez revira a Trump: «No a la guerra”; la Casa Blanca dice que España ya se retractó, Madrid lo niega

El presidente Pedro Sánchez respondió este miércoles a las declaraciones de Donald Trump, quien ordenó romper todas las relaciones comerciales de su país con España por no apoyar a Estados Unidos en su operación militar contra Irán. «En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: No a la guerra”.

«La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente», declaró Sánchez en un anuncio que compartió en redes sociales. “Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil. En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos, de bombas. Y finalmente, no a repetir los errores del pasado».


submarino Estados Unidos

El Pentágono compartió un video que cómo su submarino hundió un buque de guerra iraní, lo que resultó en al menos 80 muertes.


La molestia de la Casa Blanca se debe a que el gobierno español no permitió que Estados Unidos usara las bases militares de Morón y Rota para atacar a Irán. “Y está bien, no queremos usarlas”, dijo Trump el martes. «Podemos usar sus bases cuando queramos. Simplemente podemos llegar y usarlas. Nadie nos va a decir que no. Pero no hay necesidad de ello». Estados Unidos tuvo que retirar alrededor de 15 aviones cisterna desplegados en estas dos bases ubicadas en territorio español.

A diferencia de otros países europeos, como Reino Unido, Francia y Alemania, España no se ha sumado en capacidad alguna a la Operación «Furia Épica» en Medio Oriente, lo que ha elevado las tensiones diplomáticas con Washington. “El mundo, Europa y España ya han estado aquí antes”, recordó Sánchez. “Hace 23 años, otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio, una guerra que en teoría, se dijo entonces, se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Huseín, llevar la democracia y garantizar la seguridad global”.

Sin embargo, el efecto fue el contrario, señaló el presidente español. La guerra emprendida por el entonces presidente George W. Bush contra Irak “generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía, y por tanto, también de la cesta de la compra”.

Si bien aún no se sabe si la guerra en Irán tendrá las mismas consecuencias devastadoras que la de Irak, “lo que sí sabemos es que de ella no va a salir un orden internacional más justo, ni tampoco va a salir de ella salarios más altos, ni mejores servicios públicos, ni un medio ambiente más saludable”, dijo Sánchez. “De hecho, lo que de momento podemos vislumbrar son más incertidumbres económicas, subidas de precio de petróleo y también del gas”.